Enfermedad es cualquier alteración de la salud de un individuo, es decir, la pérdida del equilibrio entre los aspectos físico, mental y social.
El individuo sano puede ser afectado por numerosos agentes patógenos, también llamados noxas (virus, bacterias, problemas laborales, ruido, smog, etc.). Si el organismo logra adaptarse a la influencia de las noxas, mantiene su estado de salud; de lo contrario, sobreviene la enfermedad
El organismo reacciona ante las noxas mediante procesos activos de adaptarían. En un primer momento, estos procesos no se perciben porque ocurren en el interior de células y tejidos (periodo de incubación); luego, se los puede observar por medio de técnicas de diagnóstico médico, como la ecografía, la radiografía, los análisis de sangre, etc. (periodo preclínico). Finalmente, el proceso activo de adaptación se evidencia a través de signos y/o síntomas, que ponen de manifiesto la presencia de una enfermedad (periodo clínico). Una vez declarada la enfermedad, se establece un periodo de recuperación.
El proceso de recuperación puede alcanzar tres niveles:
· recuperación sin secuelas;
· recuperación con secuelas transitorias;
· Recuperación con secuelas permanentes.
Las secuelas transitorias desaparecen con un proceso de rehabilitación. La rehabilitación tiene como objetivo que la persona afectada pueda volver a la vida activa Con la mayor capacidad psicofísica posible. El caso de las secuelas permanentes implica que la persona discapacitada debe readaptarse a su nueva condición física y reinsertarse en la sociedad con